Cochabamba - Bolivia
Búsqueda

Lesbianas: Invisibles para la Izquierda y Derecha

La lucha contra la opresión de la mujer debe incluir y reivindicar la lucha de l@s homosexuales, y principalmente de las lesbianas.

Hoy día, gran parte de la izquierda, del movimiento feminista y del movimiento homosexual en todo el mundo optaron por desvincular la lucha por las libertades democráticas y la lucha por la liberación de la mujer, de la cuestión de clase. Unos argumentan que los temas relacionados con la opresión de la mujer, inmigrantes homosexuales, negros, etc., serán resueltos con la revolución socialista, y otros defienden que en esta sociedad patriarcal y capitalista, se puede conseguir poco a poco una sociedad más igualitaria.

¿Pero de qué modo, si sabemos que el aparato burgués y patriarcal y toda la legislación están para garantizar los derechos de la clase dominante. El capitalismo, por su naturaleza basada en la división sexual y social del trabajo, en el cual la mujer tiene que cumplir el papel biológico de reproductora de la fuerza de trabajo humano, nunca permitirá la libre expresión sexual para tod@s.

La importancia de la familia para el capitalismo y la opresión de la mujer lesbiana

Según el famoso libro de Engels: El Origen de la Familia, la Propiedad Privada y el Estado, escrito en la segunda mitad del siglo XIX los seres humanos comenzaron a vivir en familia sólo hace algunos miles de años, cuando las sociedades igualitarias, fueron divididas en clases. Hasta entonces, en la mayoría de los casos la mujer no era oprimida, era respetada y tratada con igualdad, y otr@s autores afirman que hombres y mujeres de muchas sociedades disfrutaban de relaciones homosexuales.

La vida de las mujeres no se centraba, en la creación de los hijos. Al cambiar la estructura económica de la sociedad, también lo hicieron la actitud hacia la mujer, su sexualidad, y lo que hasta entonces se conocía como el “matrimonio”. La homosexualidad entra en conflicto con la familia, que es la que sustenta y sirve de base para el sistema capitalista de reproducción de mano de obra barata.

Las funciones esenciales de esta institución, con las que la homosexualidad choca, son:

· La familia como base para la transmisión de la herencia en la sociedad patriarcal y la continuidad de la línea familiar, impone la monogamia a la mujer para asegurar al padre la certeza de sus herederos.

· La familia como base de reproducción de fuerza de trabajo.

· La familia patriarcal como imposición de ideología correcta a los hijos, es impuesta para evitar la libre expresión de la sexualidad y así oprimir todos los impulsos homosexuales de los miembros.

Así la respuesta del Estado burgués hasta hoy, a pesar de la legislación que en un principio podría favorecer a la mujer y a la lesbiana (como el matrimonio homosexual o las leyes contra la violencia de género, en el fondo, reprime las conductas homosexuales, y perpetua la conciencia homófoba. La opresión sirve al sistema para dividir la lucha y para parcelar la fuerza de la clase trabajadora. La división artificial de heterosexuales contra homosexuales, negros contra blancos, nativ@s contra inmigrantes y hombres contra mujeres, promueve la desigualdad y la discriminación y no sirve para construir una sociedad igualitaria, solo la unión de tod@s trabajadores, podrá cambiar la sociedad.

La mujer trabajadora homosexual en el movimiento de la izquierda

Sabemos que la presencia de lesbianas en la sociedad es algo más común de lo que muchas veces se imagina. Aún así, muchas veces, las organizaciones de izquierda se olvidan de que ellas, sufren mayor opresión, por ser mujeres y lésbicas. La cuestión de género, hace que las lesbianas estén en una posición de mayor invisibilidad que los hombres gays.

Dentro de la clase trabajadora, la mujer lesbiana sufre la opresión y explotación del sistema y la opresión de sus compañeros de clase. La clase trabajadora reproduce los estereotipos machista que la sociedad dominante establece y trasmite a través de las instituciones del estado capitalista, por medio de la educación, la costumbre, los medios comunicación, los jueces, etc.

Como consecuencia, tenemos lo que se espera, una clase reproductora del machismo y de la homofobia. La mujer lesbiana está rebajada a las peores condiciones de opresión, es aceptada solamente cuando se le ve como objeto de placer y fantasía sexual para el hombre o es motivo de chiste y curiosidad entre sus compañeros de clase. Incluso dentro del movimiento homosexual, se ven hoy día muchos más hombres asumiéndose como tal y teniendo una vida política y social activa, aunque sólo representan la mitad de l@s homosexuales.

Mujer lesbiana y el mercado laboral

Existen una serie de tests y entrevistas, hechas en gran parte por asesorías de “recursos humanos”, que son utilizados por las empresas para detectar la homosexualidad, en personas entrevistadas. Cuando esta es descubierta, recae sobre ellas una mayor discriminación laboral, que a veces supone la no contratación en determinados sectores productivos.

En el mercado laboral, se nota cual complejo es para una mujer asumir su homosexual. Cuando la mujer cobra menos que el hombre en casi todo el mundo, para la mujer trabajadora es un gran riesgo que sepan de su homosexualidad ya que puede sufrir persecución, despido, acoso laboral y sexual, por la indefensión que existe en estos casos, de cara a poder denunciar las verdaderas causas que lo provocan.

Las mujeres lésbicas tienden a aislarse del resto de los compañer@s de trabajo para evitar ser rechazadas. No nos olvidemos de las travestís que sufren las condiciones más precarias de trabajo, ¿o alguien ha visto una travestí trabajando en una oficina, o supermercado? Ellas están casi exclusivamente reservadas a la prostitución.

Violencia homofóbica

En la cuestión de la violencia homófoba, la situación empeora. En el Estado Español, y muchos otros países, no existe ninguna legislación contra los crímenes homófobos, y si la ley no protege a la mujer de la violencia doméstica y laboral, tampoco protege a l@s homosexuales

. Hay poquísimos estudios acerca de la violencia contra homosexuales en el Estado Español, pero lo que se sabe es que entre l@s jóvenes homosexuales, un 45% ha sufrido violencia física o verbal y un 97% escucha de forma habitual comentarios homófobos en el colegio y en sociedad.

Solamente en 1991 la Organización Mundial de Salud quitó la homosexualidad de su lista de enfermedades. Y todavía en 70 países del mundo la homosexualidad, está prohibida y al menos en 9 países los actos homosexuales pueden castigarse con la pena de muerte. Si esos hechos se combinan con la marginación de la mujer en la sociedad, la lesbiana está claramente en peores condiciones que los gays de ser protegida por las leyes burguesas. La sociedad patriarcal pauta todo en la diferencia de género.

La lucha de las lesbianas por la revolución

Vale recordar el papel del partido Bolchevique en la revolución Rusa de octubre de 17, en relación a las libertades de l@s homosexuales. En su legislación decía: Al respecto de la homosexualidad, sodomía u otras varias formas de gratificación sexual, que la legislación europea cualifica de ofensa a la moral pública y enfermedad, la legislación soviética las considera exactamente igual a cualquier otra forma llamada de relación sexual “natural”.

Hoy en día, creemos como la historia nos enseña, que la única manera de conseguir la liberación sexual de la mujer, es la lucha de la clase trabajadora y principalmente las capas más oprimidas, por la revolución socialista. Las lesbianas, dentro de este contexto, tienen que luchar y organizarse para hacerse visibles dentro de la lucha por la revolución y para aportar a la clase trabajadora sus reivindicaciones. Los avances en los derechos de l@s homosexuales, de las mujeres y de l@s inmigrantes son avances que pertenecen a toda la clase trabajadora. Solo será posible una sociedad igualitaria y socialista si la lucha es unitaria y si esta lucha es por la revolución socialista.

Por todo esto es necesario apoyar:

La lucha de l@s homosexuales, hombres o mujeres, entendiendo que las lesbianas siendo mujeres, son más oprimidas que los gays y que la opresión es una cuestión de clase y género.

Además, tenemos total conciencia de que los avances conseguidos a través de muchas luchas, como la legalización del matrimonio homosexual, es muy simbólico y hace parte de los derechos democráticos, pero estas leyes están lejos de conseguir un cambio real en nuestra sociedad, y el combate de la homofobia, no se consigue solamente con la reforma de las leyes.

No nos olvidemos que much@s homosexuales tienen la conciencia de que el modelo de familia que el matrimonio representa, es algo que está fuera de sus objetivos, y también nosotros queremos destruir el actual modelo de familia burguesa. Además, creemos que la lucha por los derechos de las capas más oprimidas, es importante y táctico, pero nuestra estrategia para el cambio de la sociedad es la revolución socialista.

1. Tenemos que avanzar en la unidad de la clase obrera por la lucha contra la homofobia.

2. Los derechos iguales de admisión y promoción en el trabajo.

3. No a la objeción de conciencia de jueces que realicen matrimonios entre homosexuales. Por el castigo de todos l@s jueces que recusen realizar un matrimonio entre homosexuales.

4. Rechazamos las conductas que expongan a las lesbianas a estereotipos y defendemos la visibilidad lesbiana dentro de la sociedad y dentro de la clase obrera.

5. Por la creación de leyes en todas las esferas de la vida social, y en especial en las leyes laborales, que garanticen el combate a la discriminación y violencia por orientación sexual y que de hecho se castigue a l@s practicantes de discriminación de este tipo.

6. No a las agresiones fascistas a homosexuales.

7. Estamos en contra de las conductas de la Iglesia Católica y demás religiones que vean l@s homosexuales como enferm@s. Y defendemos el Estado laico: ningún beneficio más a la Iglesia.

 

¿Quiénes Somos?
Contáctanos
Cochabamba - Bolivia / lambda.bolivia@gmail.com